VIAJE AL CAIRO DEL 1 AL 5 DE FEBRERO
Sin duda, seré breve.
Los objetivos de este viaje eran claros: recopilar información para futuros viajes y pasar tiempo con Mustafa. Desde el momento en que lo vi, supe que era mi maestro, pero hasta ahora no habíamos tenido la oportunidad de re-unirnos de nuevo en persona.
Me alojé en Giza, a 5 km de las pirámides, que veía desde mi cama, a través del ventanal gigante del Hotel La Veranda. Aunque para llevar grupos me parece algo alejado, en comodidad, servicio y hermosura, es excelente. Lo recomiendo para quienes disfruten caminar o prefieran un entorno más “europeizado” (léase más cómodo y refinado) que los hoteles más cercanos a las pirámides.
La primera noche tuve lo que realmente buscaba: una conversación con Mustafa sobre el Egipto antiguo y el conocimiento que su familia ha conservado por generaciones. Es un placer confirmar, una vez más, que por distintas vías se llega siempre a las mismas bases. Pasé años buscando una pista adecuada, cuando en realidad está en todas partes. Solo hace falta ampliar la perspectiva y evitar quedar atrapado en los compartimentos de la mente.
"Como arriba es abajo" es una verdad constante: la Realidad queda expuesta a cada instante. Y quien tenga ganas, un día nos tomamos un café y lo comentamos.
Al día siguiente fuimos a un mercado de libros, donde Mustafa me ayudó a comprar algunos títulos sufíes. Mi árabe progresa bien, pero aún me falta soltura al escuchar. Hablar no es problema, pero cuando me responden... la cosa se complica. Gracias a Dios y a seguir estudiando.
Llegamos a Khan el Khalili y, como de costumbre, pasé por la Tienda sin Dolor de Cabeza para tomar un té con Sayed.
Caminamos mucho buscando dónde y cuándo ver un espectáculo de derviches giróvagos, pero no conseguimos información clara hasta dos días después.
Más tarde, Mustafa me guió en una meditación y seguimos comentando prácticas y experiencias. Como suele pasar con quienes Ven más, él es de pocas palabras, y en general compartimos ratos de silencio. Dicen que el silencio es oro y las palabras adecuadas, plata. Así lo sentí, y me parece un rasgo a desarrollar.
El lunes, tras desayunar y estudiar, pasé tres horas en la terraza haciendo ejercicios de foco con la mirada fija en las pirámides. Lujazo.
Por la tarde fuimos a la Feria Internacional del Libro, donde conocí a un doctor en religiones. Fue una conversación muy interesante. Ya estaba librísticamente satisfecha con los hallazgos del día anterior, así que me contenté con dar una vuelta y cenar rico. Me impresionó lo gigantesco del evento: ocupaba varios pabellones, y en muchos puestos había charlas. Además, estaban abarrotados de gente y color.
El martes por la mañana, de camino a las pirámides, paré en el Grand Pyramids View para ajustar detalles de los próximos viajes: transporte a Fayoum, entrada a Keops de noche... Hacer negocios en Egipto es un mundo fascinante, y me divierte mucho.
Al llegar a la entrada de la Esfinge, quise café y encontré una terraza privilegiada en un cuarto piso. Qué maravilla. — "Consumición mínima de 250 libras." — Lo que quieras, lo que quieras, con tal de quedarme aquí un rato. En ese momento, podría haber dicho que toda mi vida estaba en orden perfecto.
Por la tarde, nos fuimos de ruta Sufí. Primero, a la mezquita de Rifa’i, que me pareció impresionante a la vista, al oído y hasta en la piel, que se me puso de gallina. Sus altísimas paredes decoradas con grabados muy profundos, me recordaron al Templo de Medinet Habu. Me lavé y recé ahí, dando gracias. Fue una experiencia sin igual. Sentí que me rodeaban ángeles o algo similar, y alguno de ellos dijo “por eso te decíamos que te hagas templos en casa”, recordándome una sugerencia que recibí en el Templo de Asclepio en Atenas, la cual aún no he seguido. Lo que viví, de poco valdría tratar de ponerlo en palabras. La fuerza de estos lugares, hay que vivirla.
Continuamos hasta la mezquita Sufí Hussein y al fin dimos con los horarios del espectáculo de los derviches.
Otra vuelta por el Khan el Khalili. Gente por todas partes, todo el mundo hablando con todo el mundo, muchos colores, mucha fruta, mucha felicidad.
Mientras comíamos frente a Hussein, suspiré:
— "Deseo vivir aquí. Lo deseo con todas mis fuerzas."
— "¿Aquí, en el Khalili?"
— "¡No, hombre, no! En Giza."
Risa y silencio.
El último día, repetí excursión a la que ahora es mi terraza favorita del mundo, y he de decir que me hicieron descuento. Tras un par de horas allí, caminé otro par, rodeando el recinto de las pirámides, pasando junto al Gran Museo Egipcio y siguiendo carretera arriba, en busca de una supuesta librería de antigüedades. Una de esas aventuras de perderse en El Cairo, de las que procuro tener al menos una por viaje.
Tras perderme literalmente, llegué a una especie de aparcamiento de microbuses, donde había muchos perros. Compré agua a unos niños graciosísimos que jugaban como cachorros y apenas tenían tiempo de cobrarme. Me quedé un rato a su lado mientras esperaba un Uber, que me llevó a la supuesta librería, que en realidad era una papelería. Gozo en pozo.
Me senté a tomar un zumo de naranja por 20 libras (0.45€), y pocas cosas me han sabido mejor últimamente que aquel zumo tras dos horas de caminata.
Cuál sería mi sorpresa cuando levanté la mirada y vi el nombre de un hotel que Mustafa me había mencionado el día anterior:
— "Está donde abrirán la nueva puerta a las pirámides dentro de poco."
Andando azarosa por los 187 km² de Giza, fui a dar a 10 pasos de aquel lugar que quería ver. Me di por satisfecha y regresé al hotel.
Pasé tiempo escribiendo, comí en la terraza y, cuando llegó Mustafa, recapitulamos las vivencias de estos días intensos. También comentamos aspectos de mi proyecto de viajes a Egipto, para que sean cada vez más completos y llenos de experiencias que escapan a las posibilidades del viaje convencional.
Entre lágrimas marché, una vez más, de El Cairo.
15/01/2025
A 3 semanas de viajar al Cairo para gestionar algunos detalles de los próximos viajes, estoy muy emocionada. Cuanto más viajo, menos anticipo, como si, al fin, me estuviera saciando de Egipto. Y no quiero decir que me esté cansando, sino que el anhelo y el ansia han menguado a medida que he podido dar lugar a más viajes allá. Algo dentro de mí me dice "bien, esto se acerca, ahora sí". Me encantaría resaltar que mi mayor aprendizaje en este tema ha sido la urgencia de dar prioridad a asuntos de primer orden, como tener en cuenta el bienestar de mi familia, darles espacio para aceptar y naturalizar que esta es la llamada de mi corazón y que ahí no debo ni puedo hacer oídos sordos, pero a la vez retener mi prisa y toda la emocionalidad a ella vinculada, y tener paciencia para llevar esto a cabo. Una de las últimas cosas que me dijo mi padre fue "Cristina, nos lo has hecho pasar muy mal" (y rió). Mi placer fue contestar de corazón "pero ahora estáis más tranquilos". Y él me dijo "sí, pero fue difícil". Me quedo absolutamente con el resultado. Fue difícil para ellos, fue difícil para mí, pero al final lo conseguimos. Nadie dijo que la vida fuera fácil, pero sí se ha dicho muchas veces que las dificultades que atravesamos con la familia nos sirven para limpiarnos más que cualquier otra cosa, y para aprender a Ser, a gestionar las capas de cebolla que nos cubren en forma de intolerancia y emocionalidad, y Ser. Toda la gratitud hacia ellos.
Tenéis aquí un vídeo para sentir el apoyo de los ancestros. Una meditación guiada que aprendí en una sesión de biodescodificación, y que os comparto por su alto valor:
También ha sido una prioridad (que antes no lo era) encontrar una estabilidad material y emocional. Estoy hablando de asuntos de primer y segundo chakras. El aprendizaje ha sido que estos chakras son la base del resto, y si no están más o menos armónicos, lo demás cae una y otra vez. Este aprendizaje ha durado años y aún sigue, pero como en todo, al cabo de un tiempo empiezan a sentirse los frutos, y eso se traduce en un gozo permanente y, si Dios quiere, creciente.
Este viernes estaré en Montserrat para lo que llamo un "simulacro". Tengo en mente (y papel) ofrecer un retiro de fin de semana allá, realizando prácticas de concentración, disciplina y su resultado: la conexión con la Esencia. Pero siempre antes me gusta hacer sola las actividades que propongo. Y eso será este fin de semana.
Está también ya disponible en la web el viaje de Octubre a Cairo y Luxor, al que llamo Egipto Onírico, porque su foco es conectar con un@ mism@ a través de los sueños y las percepciones acrecentadas. Este viaje, que estrenamos felizmente en 2024, espero irlo realizando cada año. Con grupo pequeño siempre. Este año incluiré de buen principio la noche en Keops, y estoy aún trabajando en abaratar costes para hacerlo más accesible. Pero las inscripciones están abiertas, y de las 6 plazas, quedan 4 ahora mismo. Podéis informaros aquí.
Por lo demás, los planetas nos están trayendo facilidades de comunicación y foco en los objetivos, y espero que estéis disfrutándolo tanto como yo.
El tiempo es frío y las cosas a hacer cada día, son muchas, pero sigo encontrando tiempo para las prácticas que mi recién encontrado maestro me recomienda, a saber, ejercicio diario, meditación medida, rezar y observar cada una de mis subidas y bajadas emocionales, no meterme en asuntos ajenos y no azuzarme con "tendría que". Lo comparto porque me está siendo beneficioso.
Un abrazo
Cristina
28/12/2024
Las fiestas van transcurriendo extrañas, sin mi padre este año. Pero aún así, reconozco un sentimiento de aventura y alegría en mí ante el nuevo año y todos los proyectos y acontecimientos que se están desplegando.
Ya tengo los vuelos para pasar unos días en Febrero con el maestro Owyan, y pienso exprimirlos al máximo, para lo cual ya llevo semanas preparándome. Espero llegar allí en el estado más favorable para absorber la mayor cantidad posible de experiencias y aprendizaje.
También tengo los vuelos para Mayo. En este viaje, exploraré zonas de Egipto en las que aún no he estado, como el ansiado Fayoum, y tengo previsto pasar una noche en un monasterio y otra al lado del lago Qarún. Este es un viaje de exploración y preparación de una propuesta de viaje que quiero lanzar en 2026. Les propuse a los participantes de la primera edición de Egipto Onírico, acompañarme a explorar, y varios se vendrán. Me hace muy feliz hacer este viaje en tan buena compañía, y poder tener opiniones in situ de viajeros, que pueden ponerse en la piel de quienes quieran apuntarse al viaje oficial al año siguiente.
Estos días, con Atisha y las chicas, comentamos las previsiones astrológicas, con asombro y excitación.
Os deseo un feliz año a todos. Que nuestra mayor ocupación pueda ser el camino interno. Que mantengamos el Norte y transitemos estos meses en Ma'at.
6/10/2024
Ayer al fin empezó el viaje Egipto Onírico. Somos un grupo de 6. Al principio me pareció muy pocas personas, pero desde el encuentro en el aeropuerto me parece un número ideal. Suficientes para mantener fácilmente el dinamismo y suficientemente pocos para mantenernos sintonizados, escuchándonos y en sentimiento de intimidad.
Llegamos al hotel pasada la medianoche, porque en la tienda de Vodafone nos retrasamos más de lo previsto. Proponer ejercicios parece casi un absurdo, porque estas 5 personas están todo el tiempo haciendo sus propias prácticas y en estado de presencia. He optado por limitarme a velar por que todos cumplan sus objetivos particulares, y realizar propuestas solo en los momentos clave o si veo dispersión.
Esta mañana hemos ido al barrio Copto. Fue buena idea, porque así hemos podido salir un poco tarde del hotel, y quedarnos en la terraza admirando las Pirámides de Giza.
Había quedado con Mimo en que iríamos a su tienda de perfumes al finalizar la visita al barrio Copto, así que hemos ido.
El hombre que nos ha explicado las esencias tenía un aura blanca, estable y tangible, sin movimientos caóticos, como sería habitual. Todo él irradiaba serenidad. Nos ha hablado de los aceites esenciales asociados a cada chakra y nos ha revelado que es vidente, demostrándolo con una pequeña exhibición. Mientras lo escuchaba, no podía evitar cuestionarme hasta dónde llegaba su habilidad como vidente y dónde comenzaba su destreza como vendedor. Me las he arreglado para hablar un rato en privado, y de nuevo ha acertado con gran precisión cosas de mi vida e incluso de mis sueños. Según nos han explicado, esta familia está en posesión de conocimientos antiguos. Le he pedido el contacto, y no puedo evitar sentir curiosidad. ¡Muy buen inicio de viaje!
Y esta noche…nos metemos en la Gran Pirámide. ¡Solos! Difícil no tener expectativas.
Teléfono: +34 657·840·309
E-mail: cristinabassolshermoso@gmail.com
Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones
Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.